martes, 23 de septiembre de 2008

"Mira lo negativo,positivo..."



"Mira lo negativo,positivo..."

Muchas veces, al atravesar desiertos en nuestra vida, nos sentimos tan necesitados de alguien
que nos entienda, de alguien que se interese por nuestras cosas, de alguien que pueda
orientarnos hacia lo que es mejor para nuestra vida. Todos necesitamos recibir ayuda, tanto
para tomar las decisiones mas convenientes, como para fortalecer nuestro ánimo y seguir
adelante. Dios siempre está y estará a nuestro lado en todas las etapas de nuestra vida para
apoyarnos y orientarnos.
La Biblia dice que el pueblo de Israel atravesó un desierto caluroso y largo por más de cuarenta
años, después de haber estado por cuatrocientos treinta largos años en la esclavitud. En ese
tiempo, el pueblo tuvo muchas necesidades al igual que las tenemos nosotros hoy al atravesar
nuestros propios desiertos. Lo interesante de esto es que Dios siempre estaba a su lado.

"Yahvé marchaba delante de ellos: de día en columna de nube, para guiarlos por el camino, y
de noche en columna de fuego, para alumbrarlos, de modo que pudiesen marchar, tanto de día
como de noche. No se apartó del pueblo ni la columna de nube por el día, ni la columna de
fuego por la noche". (Éxodo 13, 21-22)
Dios estaba con ese pueblo en todo momento, para que no se detuvieran en ningún momento,
para que pudieran caminar cuando todo se veía claramente y cuando no se veía tan
claramente: para que no se detuvieran en el camino a su tierra prometida por nada. Esa es,
exactamente nuestra realidad hoy. Tenemos momentos de claridad donde todo nos sale como
deseamos, y momentos de oscuridad, donde no vemos claramente hacia adelante. Pero no
importa, el Dios de ese pueblo es el mismo Dios suyo y mío, que esta cerca para que podamos
seguir adelante.
Sólo que en momentos de mucha sed, nos encontramos con que el agua que tenemos a
nuestro alcance no la podemos tomar porque es amarga. El pueblo de Israel también, aunque
Dios estaba con ellos en todo momento, tuvo momentos de sed permitidos por Dios con el
siguiente propósito:
"Moisés hizo partir a los israelitas del mar de Suf, y se dirigieron hacia el desierto de Sur:
caminaron durante tres días por el desierto sin encontrar agua. Llegaron a Mará, mas no
pudieron beber el agua de Mará, porque era amarga. Por eso llamaron a aquel lugar Mará. El
pueblo murmuró contra Moisés diciendo: ¿Qué beberemos? Entonces Moisés invocó a Yahvé,
y Yahvé le mostró un madero que Moisés echó al agua y el agua se volvió dulce". (Éxodo 15,
22-25)
El agua que encontraron en su necesidad era amarga y ellos solo tuvieron que tirar un pequeño
madero al agua, un palito de madera, que a lo mejor estaba al lado de la fuente de agua. ¿No
le parece extraño que bastara que pusieran un pequeño esfuerzo para recibir el agua que
necesitaban? Muchas veces cuando lo que tenemos frente a nosotros es amargo, basta con un
pequeño esfuerzo para que se convierta en algo dulce. Esas personas que Dios ha puesto
cerca de usted y que al momento de necesitarlas, no ha recibido lo que necesitaba de ellos,
porque son amargos (Amargados(as)), muchas veces lo único que necesitan es un poco de
esfuerzo en poner nuestro pequeño madero. Dios pudo haber puesto en el camino una fuente
dulce y todo lo que tendrían que hacer era tomar el agua y punto.
Pero la puso amarga para que entendieran que siempre hay posibilidad de que lo que
aparentemente es amargo, es lo que necesitamos para calmar nuestra sed. Lo amargo puede
ser transformado en dulce, la mayoría de las veces, sólo con un pequeño esfuerzo nuestro.

Pero como Israel, es más fácil comenzar a murmurar y a criticar a los que están siendo
amargos en nuestro camino, que buscar el madero necesario para que sean transformados.
Actualmente, ese madero fue la prefiguración del madero de la cruz del Calvario que
transformó nuestro amargo destino de muerte, en la dulce vida de la Eternidad al lado de
nuestro Padre Dios.
Su sed puede ser calmada con el agua que tiene ahora, aunque para usted sea amarga. No
tiene que buscar otra agua. Ahí en su matrimonio y con esos hijos y con esa familia que tiene,
su sed puede ser calmada. Solo bastará un poco mas de esfuerzo para que la situación
cambie. Transfórmela, no la rechace ni critique. Haga un esfuerzo. El resultado, estoy seguro,
será un cambio milagroso en su propia vida.
Recuerda,Dios te bendiga grandemente y adelante con JesuCristo...!!!.