domingo, 7 de septiembre de 2008

"Abre la puerta a tu Fe..."


"Abre la puerta a tu Fe..."
AUNQUE EN ESTE MOMENTO, por todas las dificultades que está teniendo, parezca
imposible que algo bueno le llegue a su vida, le reafirmo que Dios tiene un plan de bendición
para usted. Es posible que haya vivido terribles momentos de
soledad y de desilusión. Puede ser que haya tenido que experimentar cosas terribles en su
vida, al punto de decir que ya no le puede pasar nada bueno en lo adelante.
Tal vez no ha podido tener hijos, tal vez no ha visto despegar su negocio, tal vez ha fracasado
una o varias veces en el amor.
Probablemente la conducta y la rebeldía de un hijo o una hija le tengan derrumbado. Ha
perdido los sueños y hasta anda sin rumbo por la vida, después de un fracaso que cometió. Pr
obablemente en este momento que me está leyendo, esté pensando en su corazón que usted
ya no tiene remedio, que su causa es una causa perdida, que nada bueno le puede acontecer
de ahora en lo adelante.
Dios le dijo a Abraham a la edad de setenta y cinco años: “Engrandeceré tu nombre y haré de ti
una bendición” (Génesis 12, 2).
Con eso le quiso decir: «Yo soy el que causa que todo vaya a tu favor, y mi deseo es verte
bendecido para que tú también seas bendición para otros. No hay límite ni de edad ni de nada
para lo que yo puedo hacer por ti. Lo que es para ti ceniza, yo puedo convertirlo en corona de
gloria. No sólo haré que seas bendecido, sino que tu bendición será tan grande, que otros
serán bendecidos por ti». Amado hermano, Dios se mueve en un plano que ni usted ni yo
vemos. En el mismo instante en que usted cree, y se entrega por completo a vivir una vida en
fe, en ese mismo momento la mano de Dios se empieza a mover a favor suyo.
Crea que en este mismo momento, Él está abriendo puertas para usted, Él está ablandando el corazón duro de las personas que le han hecho la vida imposible, Él está removiendo los
obstáculos para que las promociones le lleguen a su vida. Su ascenso en el trabajo no
depende de la suerte o de caerle bien a otra persona, por encima de todo eso está el poder de
Dios que obrará a favor suyo. Las cosas buenas no dependen de que otras personas se
muevan sentimentalmente a su favor, sino de que Dios haga que sucedan y es exactamente lo
que Él hace cuando ve en usted determinación y fe.


Es en este mismo momento que Dios está
moviendo cielo y tierra para que las cosas cambien para su favor, pero nuestros pensamientos
tienen que tomar un rumbo diferente, no pueden seguir siendo pensamientos de fracaso y de
derrota.
Tienen que ser pensamientos de fe y esperanza. Desde ahora en adelante, pase el resto de
sus días teniendo una alta valoración de usted mismo y esperando que las cosas que no han
sido buenas se transformen en extraordinarias.
“Me envió para consolar a los que lloran y darles una corona en lugar de ceniza, el aceite de
los días alegres, en lugar de ropa de luto, cantos de felicidad en vez de pesimismo” (Isaías 61,
2-3 versión Biblia Latinoamericana).
Por favor, no siga aceptando todas esas mentiras que el enemigo le ha hecho creer que ya no
hay remedio.
Comience a hacer cambios primero en su rostro y luego en su actitud. Sonríale a la vida. Pelee
la buena batalla. No siga revolcándose en las cenizas del dolor y del fracaso; Dios le está
tendiendo la mano para sacarlo de allí y para entregarle una corona de paz, gozo y esperanza.
Es tiempo de coronas y no de cenizas; el tiempo de las cenizas quedó en el pasado.
No se dé por vencido ante nada. Saque toda la bondad que Dios un día colocó dentro de usted.
Usted puede ser mucho mejor, pero tiene que comenzar a vivir como un creyente. Entiéndame,
si usted no decide cambiar su actitud negativa y derrotista, si usted no decide escuchar la voz
de Dios, todo lo que Dios quiere hacer no lo podrá hacer, porque lo que desata el poder de
Dios es la fe y la fe viene por el oír. No es un gran predicador el que hará que Dios lo haga,
no es un gran orador el que hará que Dios lo haga, no es una persona especial la que hará que

Dios lo haga, es su fe, la magnitud de su fe la que hará que Dios lo haga.
Recuerda,Dios te bendiga grandemente y adelante en JesuCristo...!!!.