viernes, 8 de agosto de 2008

"La oracion eficaz..."

Verdad en Mano

LA ORACION DE JABES

(1 Crónicas 4:9-10)

1 CRONICAS 4:9-10: 9 Jabes[c] fue más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó Jabes, diciendo: «Por cuanto lo di a luz con dolor».
10 Invocó Jabes al Dios de Israel diciendo: «Te ruego que me des tu bendición, que ensanches mi territorio, que tu mano esté conmigo y que me libres del mal, para que no me dañe». Y le otorgó Dios lo que pidió.



La Biblia enseña que cada persona esta diseñada para excelencia. No deberíamos conformarnos con ser personas promedio.
Promedio significa cerca de la cumbre y cerca del fondo a la misma vez.
Dios nunca deseo que fuéramos promedio. (No se amolden al mundo actual…Rom 12:2).
Tu eres uno en un millón, nadie es como tu, eres único, diferente.
Vamos a mirar a la vida de un hombre que sobresalió en medio de una lista de 9 capítulos y más de 600 nombres. En medio de 600 nombres se dedican 2 versos a este hombre donde nadie más sobresale.
En estos 2 versos encontramos el porque.

¿Que hizo a este hombre tan especial? Que aprendemos de el?

TENÍA UNA GRAN AMBICION.
Todos los amigos de Jabes se conformaban con ser gente promedio. Jabes quería ser diferente. El le pidió a Dios que expandiera su territorio. El quería crecer, tenia una gran visión, una gran meta, quería ser por encima de lo ordinario, algo especial; y grande. El quería la bendición de Dios en su vida.
Muchos vamos por la vida sin metas, sin propósito, sin rumbo, sin deseo de alcanzar nada para Dios o para nosotros, nuestra familia. El no quería ser así.
Tenemos que tener un sueño, cuando paramos de soñar, paramos de vivir. Necesitamos metas, retos, problemas que enfrentar. La vida consiste en problemas. Solucionamos unos, vienen otros, de esta forma aprendemos y ensanchamos nuestra experiencia, nuestra Fe.


La entrada a una vida de bendición
Jesús vino para darnos vida en abundancia (Juan 10:10). Eso incluye bendición, prosperidad, protección, liberación del mal, y una vida con dirección y propósito.
La Biblia dice que Jabes “fue más ilustre que sus hermanos” (1 Cronicas 4:9), es decir, que él sobresalió sobre los demás, y luego hizo su petición y Dios se la concedió.
¿Tu quiere ser ilustre? Si es así, tu puedes pedir por la bendición y Dios te la va a conceder.
La oración de Jabes destila la voluntad poderosa de Dios para nuestro futuro. Con seguridad todo cristiano quiere experimentar esa vida abundante. Quizá tu te sientes limitado por tus posibilidades, pero para Dios no existe límite.
Tu puedes vivir una vida a plenitud para la gloria de Dios. Dios tiene bendiciones para ti que no has reclamado y que te esperan. En vez de estar en la orilla del río, ven a nadar en las corrientes del río de la bendición, la gracia y el poder de Dios.

¡Oh, si en verdad me bendijeras!
Aprendamos de la historia de Jabes.
El nació y vivió en el sur de Israel luego de la conquista de Canaán, durante la época de los jueces. Era de la tribu de Judá y llegó a ser cabeza de un clan. Pero su historia comienza con su nombre Jabes que significa: “Por cuanto lo di a luz en dolor”. No suena como un buen comienzo para una vida de éxito, verdad? El creció con un nombre que todo niño odiaría. La identidad de una persona puede ser seriamente dañada por el nombre. Un nombre así, que significa dolor, no le auguraba un buen futuro a Jabes. Pero a pesar de esa perspectiva, Jabes halló una salida: pedir al Dios Todopoderoso la bendición. Entonces, ¿por qué no pedir la bendición? (Juan 16:24).
La palabra bendecir “baruch” significa “autorizar para prosperar”. Bendecir es impartir un favor sobrenatural.
La Palabra nos estimula a pedir la bendición:
(Proverbios 10:22) – “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella”.
(Mateo 7:7) – “Pedid, y se os dará, buscad y hallaréis; llamad, y se os abrirá”.
(Santiago 4:2) – “… pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís”.
Tal vez tu nombre sea sinónimo de dolor; tal vez sientas que estás en desventaja por cosas que ocurrieron en su vida… Pero te pido hoy que cambies tu manera de pensar.
La naturaleza de Dios es bendecir, prosperar, desear lo mejor (Éxodo 34:6; Jeremias 29:11).
¿Por qué no le pides ahora que te bendiga todos los días? Con una sencilla oración de fe es posible modificar el futuro.
“¡Oh, si ensancharas mi territorio!” – La grandeza de Dios.
En la parte que sigue a la oración de Jabes, hay una súplica por más territorio. Tu pide que ensanche Tu vida de tal modo que te puedas convertir en una gran influencia para muchos y que le des mayor gloria a Dios. Cuando Jabes clamó a Dios: “Ensancha mi territorio”, vio sus circunstancias presentes y concluyó con toda certeza: “Yo nací para algo mayor”.
Tu negocio, Tu trabajo, Tu ministerio, es el territorio que Dios te ha confiado.
Pon tus dones y habilidades en las manos de Dios y Él ensanchará tu territorio.
Orar por la expansión de tu territorio es orar por un milagro (la intervención de Dios para hacer que suceda algo que normalmente no ocurriría).
“¡Oh, si tu mano estuviera conmigo!” – El toque de grandeza.
Muchas veces hemos recibido grandes bendiciones que nos han elevado a mayores alturas en el vuelo de la fe, sin embargo ha habido momentos en que nos hemos sentido débiles e incapaces de continuar el vuelo. Ya en tierra tropezamos con dificultades abrumadoras que nos impiden levantar vuelo otra vez.
Para sobrevolar las dificultades y sobrepasar los problemas debemos depender de Dios. La mano de Dios debe estar sobre nuestra vida. Con ella liberamos el poder para cumplir Su voluntad y para hacer las cosas que parecen imposibles.
Jabes sintió la necesidad de la mano divina y Dios le dio grandeza. Así nosotros, si dependemos de Dios, Dios se hará grande por medio de nosotros (2 Corintios 3:5-6).
La mano de Dios es un término bíblico que explica el poder y la presencia de Dios en las vidas de quienes conforman su pueblo (Josue 4:24; Isaias 59:1).
El éxito de la iglesia primitiva estaba residía en que “la mano del Señor estaba con ellos”
(Hechos 11:21).
Si creemos como Jabes veremos la gloria de Dios en nuestras vidas (Juan 11:40).
“¡Oh, si me guardaras del mal !” ,la última petición de Jabes, de ser guardados del mal, es fundamental para mantener una vida llena de bendiciones (Mateo 6:13).
Es necesario orar por fortaleza para soportar las tentaciones (tentación no es lo mismo que pecado),.
La única cosa que puede romper el ciclo de vida abundante es el pecado. El pecado interrumpe el flujo de la bendición de Dios.
“… y Dios le concedió lo que pidió”.

Jabes pudo ver,la respuesta a su oracion.
No se menciona de que Jabes tuviera una habilidad especial, ni talento, ni don o educación, tampoco dice que era rico.
Dios usa gente ordinaria, muchas veces sin cualidades o talentos sobrenaturales, Dios usa gente con Fe. Hay mucha gente con talento y habilidades que Dios no usa porque no se dejan usar por El. No tienen Fe.
Jabes no era muy especial. Su nombre significa Dolor. El tenía alguna clase de problema en su vida. Su madre paso por algún tipo de sufrimiento en su preñes y parto.
Su nombre le recordaba esto constantemente. A pesar de que su nombre era su etiqueta., el no permitió que su nombre le marcara e impidiera el plan de Dios en su vida.

Algunos de nosotros hemos sido marcados desde nuestra niñez con algún tipo de característica que nos impide ser quien somos. Cuando nos ponen etiquetas nos están limitando. Tú no tienes que dejarte limitar, Dios quiere hacer de ti algo extraordinario, algo grande.

Hay tres tipos de personas: Los que acusan, excusan y los que escogen.

Los que se excusan encuentran una excusa por sus incapacidades,

Los que acusan encuentran otros a quien culpar

Los que escogen no se dejan afectar por las circunstancias. Escogen servir a Dios y vivir por encima del nivel de mediocridad.
Moisés dijo en Deut: 30-19 ELIGE LA VIDA. ¿Que es elegir la vida?
Eso fue lo que hizo de la vida de Jabes por encima del nivel de los demás.

Recuerda, pon esta historia en practica en tu vida, comienza a transformer tu persona,cuando lo hagas podras ayudar a transformer la vida de los que te rodean, tus amistades, familia, companeros de empleo.Comienza orando tu dia en la manana, pide con fe y depositalo en las manos de Dios,recuerda que con fe todo es possible.
Dios te bendiga grandemente y adelante con JesuCristo!.