domingo, 29 de noviembre de 2009

Los Tres Reyes Magos.

Nota: Para ver el origen pagano de la Navidad puedes visitar el siguiente enlace:

http://verdadenmano.blogspot.com/2008/12/la-navidad-en-la-biblia.html



Los Tres Reyes Magos.

El intercambio de regalos en las fiestas navideñas no es una costumbre cristiana. Se trata de una costumbre pagana que fue absorbida por la Iglesia. Tampoco tiene sentido atribuir esta tradición al hecho bíblico de la entrega de regalos que hicieron los Reyes Magos al niño Jesús. ¿Qué curiosos personajes debieron ser estos Reyes Magos que observaron la Estrella de Belén? ¿Realmente fueron Reyes?¿Y dónde se dice que fueran tres?...La tradicion pagana Persa nos indica que los sacerdotes de esa epoca adoraban a su dios Ahura-Mazda y le ofrendaban oro ,incienso y mirra,pero vamos a analizar y ver que encontramos.
¿Quiénes eran?
No existe en la Biblia ninguna referencia que nos permita explicar con seguridad quiénes fueron estos misteriosos personajes.


De hecho, sólo en el Evangelio de San Mateo se cita a los tres Magos:
“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. [...] Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y enviándolos a Belén [...] Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; [...] Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.” (Mateo 2, 1-12).
No hay nada más. La tradición y la secuela que han dejado los Reyes Magos parecen no tener otro lugar de partida más que este fragmento. Con esto en mente, la primera y más evidente conclusión que extraemos es el hecho de que no se menciona cuántos fueron ni mucho menos que fueran Reyes. Solamente se habla de magos.
El término mago procede del griego, magoi. Un magoi significa un matemático, astrónomo y astrólogo. Por entonces la Astrología y la Astronomía no estaban separadas, como hoy felizmente lo están, de manera que se creía que los designios humanos podían conocerse si se estudiaban cuidadosamente las estrellas. Si tomamos en cuenta esta traducción y las citas de Mateo podemos considerar a los Reyes Magos como hábiles observadores del cielo.
El título de monarcas no tiene base sostenible y procede de una cita del teólogo y abogado cartaginés Tertuliano (160-220) basándose en el siguiente texto del Salmo Proverbio para Salomón:
“Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes; los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones.” (Salmo 72, 10)
Tertuliano afirmó que los magos debían ser Reyes que procedieran de Oriente y en los siglos siguientes la visión monárquica de estos magos se fue imponiendo hasta llegar a nuestros días.
Por otra parte el número de Reyes Magos tampoco se cita con exactitud. En distintas representaciones iconográficas realizadas en templos durante los siglos III y IV d.C. aparecen dos, tres y hasta cuatro magos. Otras fuentes cristianas (sirias y armenias) pensaron en doce Reyes al relacionarlos con las doce tribus de Israel o con los doce apóstoles. Los cristianos egipcios creían que eran sesenta. En el siglo tercero, el teólogo Orígenes (185-253) indicó que los Reyes Magos eran tres. Al fin y al cabo son tres los regalos que se nombran en el Evangelio de San Mateo: oro, incienso y mirra. En el sirio y apócrifo Evangelio de la Infancia se dice que eran tres hijos de Reyes y además adoradores del fuego y de las estrellas lo cual al menos nos deja con cierta confianza al entender que algo sabrían de Astronomía…


¿De dónde procedían?
Tradicionalmente se considera que eran babilonios, entre otras cosas por algunos puntos en común con el pueblo judío y porque el resto de Israel estaba rodeado por el Imperio Romano. Pero, como en cualquier aspecto que se quiera abordar de estos temas, surgen contradicciones. Muchos investigadores los consideran originarios de Persia (el actual Irán) partiendo de la base de que muchas leyendas que contiene hoy en día la Navidad proceden de costumbres anteriores al cristianismo. Por ejemplo los sacerdotes persas del siglo V y VI a.C. también le ofrecían a su dios (Ahura-Mazda) oro, incienso y mirra. Un escritor español, Clemente Aurelio Prudencio, los situó en Persia; al igual que se cita en el Protoevangelio de Santiago (Evangelio Apócrifo). No debe considerarse Persia una idea alocada ya que está al este de Israel, a unos 1800 kilómetros, el doble de la distancia que separa Jerusalén de Babilonia.

Por último otras leyendas con cierto contenido histórico dicen que los persas, al invadir Jerusalén a principios del siglo séptimo, no cometieron ningún sacrilegio en la iglesia de la Natividad porque allí encontraron una inscripción con la Adoración de los Reyes Magos, y al ver a estos con un vestido similar al suyo declinaron atacar el templo. Marco Polo, por su parte, también escribió que cuando visitó la ciudad iraní de Saveh, sus habitantes le aseguraron que era el lugar originario de los Reyes Magos e incluso que aún se hallaban allí sus cuerpos incorruptos. Se dice que estos restos están repartidos hoy en día entre dos ciudades europeas; pero esto, también es otra historia...
En este punto, sin embargo, podríamos pensar en un detalle: apenas existía una cultura astronómica persa mientras que la tradición astronómica en Babilonia tuvo sus orígenes en el tercer milenio antes de Cristo. Los babilonios fueron casi los primeros en realizar observaciones astronómicas precisas destacando entre sus logros la división del día en 24 horas (hacia el tercer milenio a.C.); el cálculo de la duración media entre dos fases lunares (siglo III a.C.); la periodicidad de los eclipses solares o Ciclo de Saros (s. III a.C.); etc. Además dieron nombres a muchas constelaciones, algunos de los cuales (los que corresponden a las constelaciones zodiacales) seguimos usando actualmente con las lógicas modificaciones lingüísticas.
Si los Reyes Magos hubieran sido persas, una estrella más o menos no sería motivo para alarmarles, pero siendo babilonios (o procedentes de Babilonia) no sólo se alarmarían si vieran un acontecimiento astronómico importante sino que también contaríamos con la baza de que sabrían discernir entre algo común y cotidiano y algo verdaderamente destacable.
Existen algunas opiniones que sitúan a Persia como país de origen de los Reyes Magos pero sin ocultar su procedencia babilónica. Como quiera que Babilonia invadió vorazmente Jerusalén seis siglos antes de Cristo y se llevó muchísimos judíos como prisioneros, (hasta tal punto que siglos después los judíos formaron una buena parte de la población babilónica), el origen babilónico de los magos no sería más que el reducto de su verdadera ascendencia judía y de ahí su interés por la aparición de un Mesías que reinaría en su pueblo. ¿Rebuscada hipótesis en un mar de hipótesis? Es posible, pero no nos queda otro remedio que navegar en un mar de incertidumbre. Ojalá algún día el tiempo nos arroje resultados válidos.
¿Qué vieron en el cielo?
Partiendo de las referencias bíblicas de las que disponemos, lo único que podemos saber acerca de lo que vieron los Reyes Magos es lo contenido en el Evangelio de San Mateo, en ningún otro se hace referencia a la Estrella de Belén. En concreto:
“(...) ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle. (...)[...] Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y enviándolos a Belén (...) Ellos [los reyes] habiendo oído al rey [Herodes], se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.”
La única cita en los evangelios contenidos en la Biblia es ésta. Pero en el evangelio de Santiago se indica algo curioso. Herodes pregunta a los Reyes Magos sobre la estrella, los monarcas contestan:
“Una estrella indescriptiblemente grande apareció de entre estas estrellas y las deslumbró de tal manera que ya no lucían y así supimos que un Rey había nacido en Israel.”
Es ineludible que con tan pocas y escuetas referencias bíblicas no tengamos más remedio que empezar buscando más información, citas, comentarios o gráficos en un tiempo relativamente próximo al nacimiento de Jesús,Yeshua El Mesias.
Recuerda,Yahweh Dios te bendiga grandemente y adelante con Yahshua,JesuCristo…!!!.