sábado, 3 de abril de 2010

BENEDICTO XVI ENCUBRIÓ A CURA PEDÓFILO POR MÁS DE 10 AÑOS



Cortesia de:La Alternativa

Develan incriminadores documentos:
BENEDICTO XVI ENCUBRIÓ A CURA PEDÓFILO POR MÁS DE 10 AÑOS
Por
La Alternativa
Publicado: 2 de Abril de 2010
BENEDICTO XVI ENCUBRIÓ A CURA PEDÓFILO POR MÁS DE 10 AÑOS

Ratzinger continua con su política de callar ante los bullados casos de abusos sexuales contra menores.

Benedicto XVI estaba a cargo de manejar un caso de abuso sexual cometido por un padre de Arizona antes de ser Papa, pero esperó más de 10 años para emprender alguna acción a pesar de que un obispo le imploró que expulsara al acusado, según correspondencia del Vaticano estudiada por la agencia AP

Los documentos revisados por The Associated Press muestran que en 1990, integrantes de un tribunal de la Iglesia católica concluyeron que el padre Michael Teta había abusado de niños, incluyendo acusaciones de que cometió las vejaciones en un confesionario en Arizona, y consideraron que su comportamiento era casi “satánico”.

El tribunal refirió el caso al entonces cardenal Joseph Ratzinger, pero se necesitaron 12 años para que Ratzinger firmara una carta con la que se ordenaba que Teta fuera retirado del cargo formalmente, una medida que sólo El Vaticano puede aprobar.

El descubrimiento llega en un momento en que la Iglesia enfrenta acusaciones en múltiples países, dirigidas al actual Papa, por no lograr que sacerdotes pedófilos fueran debidamente castigados y que víctimas de violaciones por parte de curas expresen su malestar alrededor del mundo, registrándose protestas frente a una famosa catedral de Nueva York.


EL SILENCIO DE RATZINGER Y SU INMUNIDAD DIPLOMÁTICA

El criticado líder de la iglesia católica ha preferido mantener silencio a las acusaciones que distan de ser únicamente personales, sino que refieren a toda una institucionalidad de la iglesia a encubrir los casos de abusos a menores de edad. Al papa se le critica desde siempre, pero rara vez da señales de enterarse. Pero ahora rezonga y le echa la culpa a prensa, además de despotricar contra el aborto. Dice que no lo afectarán las “habladurías”, y repite condenas y lamentos por la pedofilia reiterada de sus sacerdotes.

Ratzinger además no ha podido ser citado a declarar, gracias a que goza de “inmunidad diplomática”, el mismo recurso legal que alegaban los defensores de Pinochet para evitar que el dictador fuera juzgado en Londres. En diversos lados alrededor del mundo crecen los llamados a que el sumo pontífice termine con la espiral de silencio y entregue una respuesta a las víctimas.

Declaraciones del teólogo Hans Küng, publicado por El País de España:

“¿No debería sobre todo el Papa Benedicto XVI asumir su responsabilidad en lugar de quejarse de una campaña contra su persona? Nunca nadie perteneciente a la Iglesia tuvo tantos casos de abuso sobre su escritorio como él. Como recordatorio:
- Ocho años como catedrático de Teología en Regensburgo: debido a su estrecho vínculo con el director de la orquesta de la catedral, su hermano Georg, estaba perfectamente informado sobre los sucesos en el Regensburger Domspatzen (el coro de la catedral de Regensburgo). No se trata en estos momentos de las, lamentablemente, habituales bofetadas de aquella época, sino posiblemente de delitos sexuales.
- Cinco años como arzobispo de Múnich: acaban de conocerse nuevos abusos por parte de un sacerdote y delincuente sexual trasladado durante el obispado de Ratzinger. Su leal vicario general de entonces, mi compañero de estudios Gerhard Gruber, asumió toda la responsabilidad, pero no consiguió apenas exonerar al arzobispo, también administrativamente responsable.
- Veinticuatro años como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe: es aquí donde bajo absoluto secreto (Secretum pontificium) todos los delitos sexuales de clérigos fueron y son registrados e investigados. En su carta del 18 de mayo del 2001 sobre los “graves delitos” dirigida a todos los obispos, Ratzinger volvió a ligar los casos de abuso al secreto papal cuya vulneración se pena con el castigo eclesiástico.
- Cinco años como Papa sin hacer nada respecto a esta siniestra práctica.
Una respuesta seria reclamaría que el hombre que desde hace décadas tiene la responsabilidad del encubrimiento mundial, justamente Joseph Ratzinger, pronunciara su propio mea culpa. Tal y como lo exigió el 14 de marzo de 2010 el obispo de Limburgo Tebartz-van Elst en un discurso por radio a todos los creyentes: ‘Porque una indignante injusticia no puede ser encubierta ni aceptada necesitamos una inversión que dé lugar a la verdad. Inversión y penitencia tienen su comienzo en el pronunciamiento de la culpa, el ejercicio y la apreciación del arrepentimiento, la asunción de la responsabilidad y la oportunidad de un nuevo comienzo‘ “.