lunes, 8 de marzo de 2010

Hermano del Papa Benedicto XVI en escándalos sexuales.



Al Papa se le acumula el trabajo para intentar lavar la imagen de la Iglesia, cada vez más salpicada por escándalos de abusos a menores y los relacionados con prostitución.
Envía

El diario madrileño Público ha publicado que “la iglesia católica sigue destapando día tras día nuevos episodios de abusos sexuales cometidos por sus miembros a niños. El último de ellos ha llegado a salpicar al mismísimo hermano biológico de Benedicto XVI, Georg Ratzinger, en la época en la que dirigía el coro de la catedral de Ratisbona”.

Según Público, el que ha informado sobre estos nuevos escándalos en el seno de la iglesia alemana ha sido el obispo de Ratisbona, Ludwig Müller, “a través de una carta dirigida a los fieles en la que admite la existencia de algunos casos, los cuales se remontan a algunas décadas atrás, y asegura que la diócesis llevará a cabo una investigación para esclarecer los hechos”.

El coro de Ratisbona tiene fama mundial. Ahí, los abusos tuvieron lugar durante 15 años, desde 1958 hasta 1973: “Georg Ratzinger fue director del coro entre 1964 y 1993. Según monseñor Müller, cuatro educadores estarían involucrados por ahora”.

George Ratzinger, de 86 años, ha dicho que desconoce la existencia de “ningún caso de abusos sexuales”.

A pesar de eso, la diócesis de Ratisbona hará una investigación sobre el caso.

De acuerdo con Público, “desde el Vaticano se asegura que los últimos episodios de abusos destapados en Alemania se están tomando muy en serio, por lo que Benedicto XVI afrontará este tema en la reunión que mantendrá el próximo 12 de marzo con el presidente de los obispos alemanes, monseñor Robert Zollitsch”.

Público añade que “en los próximos días, el Papa podría nombrar a un inspector (visitador apostólico) para que investigue los presuntos abusos cometidos en la abadía alemana de Ettal entre los años 60 y 80, la cual está situada en la diócesis de Munich y Freising, que precisamente estuvo gobernada por Joseph Ratzinger entre los años 1977 y 1982”.

Concluye el rotativo que “al Papa se le acumula el trabajo para intentar lavar la imagen de la Iglesia, cada vez más salpicada por escándalos de abusos a menores y los relacionados con prostitución. Este jueves se destapaba también que uno de sus ayudantes y un miembro del coro de elite de la Basílica de San Pedro se han visto implicados en una red de prostitución gay”.